Los políticos estadounidenses están prestando atención a las encuestas donde sus ciudadanos apuestan por una política más imparcial de Washington en el conflicto palestino-israelí. El fenómeno ya ocurrió en Europa. SHLOMO BEN AMI
Pedro Molina. Viejos intereses contrapuestos, la fuerza del radicalismo israelí y los abusos, sobre todo de su expansión territorial permanente a base de los asentamientos y el interés por parte del mundo árabe para justificar los males y miserias de sus extensos territorios y muchos cientos de millones de habitantes. La culpa de nuestros males se encuentra en los restos del colonialismo, en Israel y en Occidente, el viejo truco de echar balones fuera al subdesarrollo del que no se sale sin una planificación interna seria. No caigamos en el maniqueísmo de que todos sus males son culpa de un territorio menor que Extremadura y diez millones de habitantes. Franco ya utilizó esa técnica con el grito de ¡Gibraltar español!...y tenía razón, pero el tema era más complejo.
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